Proyecto: Antiche Tentazioni
Código Estudio: H4772
Locación: Palermo, Capital Federal
Tamaño: 200 m2
Status: Obra Finalizada
Servicios: Diseño, Proyecto y Dirección de Obra
Detalles de proyecto | Programa de distribución
Antiche Palermo fue un proyecto desarrollado en tiempo récord. La decisión de inaugurar antes de diciembre —plena temporada de alta demanda para una heladería— definió todo el proceso: mientras demolíamos, proyectábamos; y mientras proyectábamos, resolvíamos en obra cada nueva posibilidad que aparecía al abrir el espacio.
El local había funcionado anteriormente como restaurante y contaba con una planta amplia pero poco definida, con áreas VIP cerradas y circulaciones sin sentido. El desafío consistió en transformar ese esquema en un concepto completamente abierto, con un gran sector de laboratorio visible, donde la elaboración artesanal pudiera formar parte de la experiencia del cliente.
La premisa central fue clara desde el inicio: mostrar el helado, mostrar el proceso y mostrar que los productos son reales.
La familia quería que la esencia artesanal —y su identidad italiana, con referencias a las calles de Padova y a la tradición heladera de origen— se sintiera en cada detalle del proyecto.
El plazo máximo era de 45 a 60 días. Para cumplirlo, trabajamos con tres equipos en simultáneo: demolición, instalaciones y construcción fina. El local llevaba tiempo cerrado y requería una intervención profunda, pero la coordinación y la respuesta inmediata del cliente permitieron avanzar sin detenernos. Cada decisión se resolvía al instante: videollamadas, reuniones breves y verificaciones técnicas en tiempo real.
Finalmente, la primera sucursal de Antiche Palermo abrió en la fecha prevista. Algunas terminaciones menores se completaron después, pero la operación pudo comenzar con todos los sectores principales funcionando.
El resultado combina la tradición italiana con la impronta contemporánea del barrio, y un espacio donde la elaboración artesanal es parte visible de la experiencia.
Detalles de cliente | Programa de necesidades
La relación con Antiche comenzó incluso antes de definir el local. La familia buscaba abrir su primera sucursal en Argentina y había identificado un espacio que, a simple vista, parecía adecuado. Sin embargo, al analizarlo juntos, detectamos que no cumplía con las condiciones necesarias: faltaban metros, el acceso no era óptimo y, sobre todo, no permitía fabricar en el lugar, algo esencial para mantener su modelo de helado 100% artesanal.
Visitamos ese primer local varias veces hasta confirmar que no ofrecía el potencial que ellos buscaban. En ese proceso apareció otra opción: el espacio de Palermo. Era un local pensado para un uso completamente distinto y requería una demolición importante. A ellos les generaba dudas el nivel de obra necesaria, pero desde el estudio vimos claras posibilidades de reconvertirlo. Nuestro rol fue transmitir que esa demolición no era un obstáculo, sino la oportunidad para construir exactamente lo que necesitaban.
Finalmente, confiaron en esa visión. La decisión se tomó rápido y comenzó un período de trabajo acelerado tanto para ellos como para nosotros. El cliente gestionó en tiempo récord el equipamiento importado —clave para la elaboración y exhibición— y participó activamente durante todo el proceso, revisando decisiones, validando detalles y resolviendo cada punto en conjunto.
Ese trabajo colaborativo fue decisivo para llegar al objetivo: abrir en fecha y con la calidad que caracteriza a la marca. Hoy mantenemos una relación continua para futuras sucursales y desarrollos, lo que confirma que este proyecto fue, además de un desafío técnico, el inicio de un vínculo profesional sólido y de largo plazo.